lunes, 28 de noviembre de 2011

La novela romántica hoy, ¿sigue siendo un género de tercera?

Nuestra conclusión, desgraciadamente, sigue siendo .

Y la razón de este artículo es la indignación que nos ha producido este otro…


Aún hoy, en pleno siglo XXI, a las lectoras de novela romántica en España se nos sigue considerando, por según qué medios, como mujeres ancladas en el pasado, como aquellas «marujas» que estaban encerradas en casa, amargadas (según quien lo mire) de o por la vida, mujeres con la mentalidad propia de las de entre 40-50 de la época de nuestras abuelas y que no hemos tenido la oportunidad de estudiar una carrera universitaria. 

Pero todos lo que piensan eso… ¡están equivocados! El porcentaje de mujeres entre 20-35 años que leemos novela romántica, tenemos como estudios mínimos el bachillerato y nuestra cultura es alta en la gran mayoría de los casos. Nuestro problema es, que en esta sociedad consumista, somos unas idealistas que aún creemos en un sentimiento que muchos ya tachan de obsoleto: el amor.

¿Acaso Pablo Neruda era un necio por escribir sobre el amor? ¿Lo era Bécquer? «Ah, pero eso es poesía, no una novela ñoña de amor», dirían muchos.  ¿Acaso el género lírico no cuenta como literatura? ¿O es que son las novelas románticas las que no se consideran como tal por la mayoría de la población española?

El amor es el hilo central de cualquiera de las novelas que nos gustan y  leemos normalmente; pero vamos, incluso los grandes de entre los grandes recurren a él para introducirlo de forma subrepticia en sus obras. Véase Ken Follet,  o Carlos Ruiz Zafón, o Chufo Lloréns, o Ildefonso Falcones, que son autores bastante conocidos y que no son famosos particularmente por escribir novela romántica. Sin embargo, usan ese romanticismo para darle el toque mágico a sus obras, porque admitámoslo, a pesar de vivir en una sociedad donde las relaciones sentimentales están muy, muy infravaloradas, ¿quién no se ha enamorado alguna vez y le ha salido la vena «ñoña» y «romanticona»? 

Y mirándolo así, ¿qué sería de una novela como «Los pilares de la Tierra» sin la historia de amor que protagonizan el hijastro de John y la mujer de su verdadero hijo?

¿Es «La Regenta» una novela de tercera? ¿Y qué me decís de la novela de Margaret Mitchell «Lo que el viento se llevó»? Podría contar cientos de libros con el amor como hilo conductor y que sin embargo éstas sí que están bien vistas por los críticos. ¿Por qué las de Kleypas, Howard, Jeffries, Adrian, Balogh, Chase & Company… no? 

Es curioso, porque si tomamos como referencia Estados Unidos, o incluso el Reino Unido, este no es el caso para nada. Se espera que la mayoría de las mujeres, jóvenes y no tan jóvenes, lean libros de género romántico, y no se las tacha de «incultas» o «ñoñas» por hacerlo. A diferencia de España, la población anglosajona lee muchísimo más, y esto está probado estadísticamente, que en nuestro país. Y no es nada raro encontrarse semanalmente  los nombres de J.R. Ward, Nora Roberts, Sherrilyn Kenyon, Danielle Steel, Lisa Gardner, Debbie Macomber, Julie Garwood, Joahanna Lindsey, Gena Showalter, Jeaniene Frost, Susan Mallery, Stephanie Laurens, Charlaine Harris o Christine Feehan, entre otras muchas, en la lista de Best-sellers del New York Times. 

Las novelas románticas tienen un estatus social muy superior al que pudieran tener en España. ¿Por qué? 
Es para reflexionar. Reflexionar y mucho. ¿Qué es o cuáles son los elementos que las hacen estar entre los géneros  pueriles de los que se consideran los grandes críticos literarios en nuestro país?

Todas saben describir de forma maravillosa, no se entiende el porqué de esta distinción, de esta disgregación.
A quienes piensen que las lectoras de novela romántica somos gente inculta, nos gustaría preguntarles cuáles son las carreras han estudiado ellos para poder hablar de esa forma. Porque, con todos nuestros respetos, ¿os habéis dado cuenta de que en un alto porcentaje de los casos aquellos que hablan mal de la novela romántica son los que no han abierto un libro en su vida? Ellos sí tendrían por qué callar. 

Nosotras, como dijo una vez Deveraux, tenemos una memoria que haría llorar de envidia al ordenador central de la NASA ¿Pueden ellos decir lo mismo?

Pero en el fondo, vivimos en una sociedad en la que se nos trata como al ganado: los medios de comunicación dicen algo, y eso va a rajatabla. La gente no hace otra cosa que ceñirse a lo que nos enseñan cada día. ¿Cuántas noticias dedicadas a la cultura literaria podemos encontrar en los telediarios, o incluso en prensa escrita, pongamos, cada mes? Muy pocas. ¿Y cuántas de esas noticias están dedicadas a la literatura romántica? Casi ninguna.  Pero seguro que más de uno y una habrá podido ver algún anuncio promocional de libros de Kenyon, J.R. Ward, Cassandra Clare, Kathryn Smith, y un largo etcétera emitidos en Estados Unidos. 

No obstante, aquí en España somos muchas las voces que nos alzamos contra esta discriminación, muchas somos las personas que apostamos porque este género llegue al lugar que se merece. Las lectoras de romántica somos personas leales al género, ya no nos escondemos como antes, ¿por qué habríamos de hacerlo?  La sociedad nos puede mirar como quiera, nos pueden tachar de lo que quieran, pero ¿saben qué?

Nosotras leemos romántica, SÍ, y a mucha honra, ¿a quién cuernos le importa?

Artículo de: Yuliss y Elfled (colaboradora de Románticas al Horizonte)

6 comentarios:

  1. Ole, Ole y Ole, muy bien dicho chicas!!!

    Gran articulo y grandes verdades, que lastima que en españa, en este sentido estemos a años luz de otros paises...

    Besos.

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  2. Amén, multiplicado por 457, o algo así.
    La verdad es que ni siquiera perdería tiempo respondiendo a basura superflua como el artículo de Publico.es. Es tal cual dice la Biblia "No le des perlas a los cerdos".
    Como sea, volviendo a lo que nos trae acá, hay un punto en común que tienen las novelas de Moccia y Twilight, y no se puede negar, es siempre la mujer quien ha de ceder. Ahora, conste, esa es mi percepción de ambas novelas.
    Soy fan de Moccia alucino por cada vez que releo Perdona si te llamo amor.
    Omitiendo ese factor común, me parece absurdo que tachen de "ñoño" a quien le.
    ¡VAMOS!
    ¿Alguien le dice Imbécil sin vida? a esa tropa de subnormales que gastan sus ahorros en seguir a sus equipos de Fútbol a dónde quiera que vayan?
    Conste, otra vez, el tema me llega de cerca. Soy fan del fútbol, pero hay límites.
    Sin mencionar que... Leer requiere muchísimo mayor mérito que ver como le aciertan con la pelota al arco.
    He dicho.

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  3. Y si eso pasa en tu patria, cuna de grandes autores, dime que podremos decir las latinas donde hoy en día los libros de autoras como Kenyon, Ward o Feehan no son ni conocidas o tildadas de escritoras de libros eróticos mal llamados pornográficos, esta es la hora de cambiar a esos viej@s decrépitos, mentirosos y con doble moral, ahh se ponen a hablar de que los libros inducen al sexo, pero ligerito ligerito que están viendo porno en la Internet.

    SOY UNA NOÑA ROMANTICONA Y QUEEEEEE

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  4. Yo voy a poner una nota discordante en todo esto (como siempre tengo que llevar la contraria que sino no estoy a gusto xD). Yo soy otra lectora acérrima de la novela romántica, la adoro, pero también tengo que admitir que los ejemplos que han puesto de novelas "sexistas" yo también las considero, si no sexistas, si que no son demasiado femeninas...

    Primero Moccia...puff, yo lo siento por todas sus fans que amaron el libro, pero...¿un tío de 36 con una de 17? Todas me diréis que no pasa nada, que ella ya es "adulta" bla bla...pero mi pregunta es, ¿lo veríais igual de bien si quien tuviera 36 fuera la mujer y no el hombre? Porque aqui mucha igualdad, pero la mayoría de las historias tipo Lolita es el hombre el que se queda con la chica joven, y no al revés...y eso de porque el a los 17 no sea muy maduro...bueno, tampoco lo fue demasiado el personaje con 36, así que...

    Luego Crepúsculo, no creo que entre bien en lo de sexista, pero si que hay que admitir que los libros, sobre todo el ultimo, descargan gran parte de las creencias de Meyer (que lo siento, pero eso de casarse nada mas terminar el instituto me parece algo, como poco, anticuado).

    Y con esto lo que quiero decir es que la romántica es un genero como cualquier otro, con sus cosas buenas y malas, que hay libros buenísimos que retratan perfectamente a la mujer y otros que...bueno, lo intentan xD. Pero que vamos, que por leer romántica no somos lectores de tercera ni mucho menos.

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  5. Definitivamente la sociedad española, le queda mucho por madurar, y sobre todo al que escribió ese artículo, seguro que es un hombre.

    un saludo

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  6. Justo el otro dia estaba pensando en eso... :) Me siento orgullosa de leer novelas romanticas y eso no me lo va a quitar NADIE.

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